Noticias de astronomía

Descubren un extraño planeta con forma de limón

19/12/2025
El telescopio James Webb descubrió un peculiar exoplaneta orbitando un púlsar, con una extraña forma y atmósfera.

El Telescopio Espacial James Webb (JWST, por sus siglas en inglés), el observatorio infrarrojo más potente jamás lanzado al espacio, vuelve a revolucionar la astronomía con el hallazgo de un mundo tan extraño que va más allá de lo que las teorías tradicionales de formación planetaria pueden explicar. Se trata de un exoplaneta que orbita un púlsar, y cuya forma y atmósfera rompen con casi todas las expectativas previas sobre cómo deberían ser los planetas.


El objeto, designado PSR J2322-2650b, fue observado por el James Webb en un sistema donde la estrella anfitriona es un púlsar, un tipo de estrella de neutrones que gira rápidamente y emite haces de radiación como si fuera un faro cósmico. La extrema cercanía entre el exoplaneta y su estrella (aproximadamente 1 millón de millas o 1 millón 600 mil kilómetros) genera fuerzas de marea brutalmente fuertes que han deformado al planeta hasta darle una forma elongada, parecida a un limón o a una pelota de fútbol americano.


La órbita de PSR J2322-2650b es extraordinariamente rápida: completa una vuelta alrededor de su estrella cada 7,8 horas, un ritmo frenético que contrasta con los meses o años que tardan los planetas de sistemas parecidos al nuestro.

La gravedad extrema del púlsar deforma al planeta hasta darle una forma elongada, como un limón (impresión artística/NASA).


Pero lo que hace aún más extraño a este planeta no es solo su forma, sino su atmósfera muy inusual: En lugar de contener gases comunes como agua, nitrógeno o dióxido de carbono, su atmósfera está dominada por helio y moléculas de carbono (C₂ y C₃), sin presencia considerable de oxígeno o nitrógeno. Esa composición es prácticamente inédita en los más de 150 exoplanetas cuya atmósfera se ha estudiado hasta ahora.


A estas temperaturas —alrededor de 2.040 °C en el lado diurno y 650 °C en el lado nocturno, debido a la rotación síncrona del planeta—, el carbono se comporta de forma extraña: los investigadores sugieren que podrían formarse nubes de hollín que, al enfriarse, pueden incluso condensarse en diamantes que llueven desde la atmósfera hacia el interior.

Un púlsar es el remanente pequeño de una supernova, compuesto por neutrones y con un giro extremadamente rápido (a veces hasta varias revoluciones por segundo) (NASA).


PSR J2322-2650b desafía las explicaciones actuales de formación planetaria: La mayoría de los modelos predicen que los planetas se forman en discos protoplanetarios ricos en elementos como oxígeno, nitrógeno e hidrógeno, pero aquí la atmósfera es casi puramente carbonosa —algo muy difícil de producir a través de procesos convencionales.


Los investigadores ya plantearon varias hipótesis, incluida la posibilidad de que este mundo sea el remanente de una estrella que fue erosionada por la radiación del púlsar o que haya surgido a través de un proceso químico completamente distinto al que se conoce, pero ninguna explicación encaja totalmente con los datos actuales.


Este planeta abre nuevas preguntas sobre la formación y evolución de otros mundos. PSR J2322-2650b hará reflexionar sobre la comprensión actual de la diversidad planetaria. El telescopio Webb continúa demostrándonos que el universo es mas complejo de lo que modelamos hasta ahora en nuestras leyes. Cada nuevo descubrimiento del JWST tiene el potencial de cambiar nuestra visión del cosmos.

Te puede interesar