Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 12,6 millones de muertes al año —es decir, casi 1 de cada 4 muertes mundiales— pueden atribuirse a entornos poco saludables provocados por el hombre: contaminación del aire, agua y suelo, exposición a químicos, radiación ultravioleta, entre otros factores.
Un informe de las Naciones Unidas, titulado "Prevenir enfermedades a través de ambientes saludables: un estudio mundial del peso de las enfermedades ligadas a riesgos medioambientales", intenta poner el foco en este tema. Por ejemplo, sostiene que la contaminación del aire relacionada con la quema de combustibles fósiles se ha estimado responsable de más de 8 millones de muertes en el año 2018, es decir, aproximadamente 1 de cada 5 muertes globales.
Sumando los distintos factores, su conclusión es que un 23% de la mortalidad mundial se puede atribuir a estas causas. Del total de muertes, además, casi 8,2 millones de personas mueren anualmente por causas relacionadas con la contaminación del aire, incluyendo el tabaquismo pasivo. Pero los impactos de la contaminación, la deforestación y la cadena alimentaria mecanizada sobre la salud son menos comprendidos.
![El agua contaminada se asocia a numerosas muertes por enfermedades diarréicas.]()
El agua contaminada se asocia a numerosas muertes por enfermedades diarréicas.
Algunos ejemplos de estos riesgos incluyen las partículas finas (PM2,5), que son inhaladas al respirar el aire y pueden atravesar los pulmones, entrar al torrente sanguíneo y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Por otro lado, el agua contaminada, con patógenos, químicos o metales pesados, también provoca numerosas muertes por enfermedades diarréicas, especialmente en niños y comunidades con infraestructura deficiente.
Las exposiciones crónicas a químicos industriales, radiación o suelos degradados también incrementan el riesgo de enfermedades no transmisibles (como cánceres, enfermedades respiratorias crónicas) que hasta hace poco se vinculaban más con estilos de vida que con el ambiente. "Si los países no toman medidas para que las poblaciones vivan y trabajen en un ambiente sano, millones de personas seguirán enfermando y muriendo prematuramente", comentó María Neira, directora de Salud y Medio Ambiente de la OMS.
Por otro lado, el informe Perspectivas del Medio Ambiente Mundial (GEO) de la ONU, elaborado durante seis años y compilado por 250 científicos de 70 naciones, describe una brecha cada vez mayor entre países ricos y pobres a medida que el consumo desenfrenado, la contaminación y el desperdicio de alimentos en el mundo desarrollado conducen al hambre, la pobreza y las enfermedades en otras partes.
Este informe señala, en concordancia con la información de la OMS, que las malas condiciones ambientales "causan aproximadamente el 25 por ciento de las enfermedades y la mortalidad a nivel mundial". La OMS estima que una mejor gestión del medioambiente permitiría salvar la vida a 1,7 millones de niños menores de 5 años por año y de 4,9 millones de personas con edades entre los 50 y los 75 años.
![Los impactos de la contaminación, la deforestación y la cadena alimentaria mecanizada sobre la salud aún no son del todo comprendidos.]()
Los impactos de la contaminación, la deforestación y la cadena alimentaria mecanizada sobre la salud aún no son del todo comprendidos.
El vínculo entre el medio ambiente y la salud humana es directo y profundo. Aún cuando algunos de sus riesgos parezcan no afectarnos, como la contaminación, suelos degradados, o químicos escondidos, la realidad es que esas condiciones se traducen en vidas perdidas, en enfermedades que podrían evitarse, y en desigualdades que se profundizan en todo el mundo.
"Si tienes un planeta sano, no solo sustenta el PIB mundial, sino que también sustenta la vida de los más pobres porque dependen del aire y el agua limpios. Si le damos la vuelta a la situación, un sistema no saludable causa daños masivos a las vidas humanas", declaró a la AFP Joyeeta Gupta, copresidenta de GEO.