En las últimas semanas comenzaron a aparecer señales en los modelos de pronóstico, indicando un posible cambio de fase en el Pacífico: el fenómeno de La Niña estaría dejando paso a condiciones neutrales, con altas probabilidades de un nuevo evento de El Niño durante 2026. Algunos escenarios incluso sugieren que podría tratarse de un evento de gran intensidad, aunque por el momento la incertidumbre sigue siendo algo alta.
De acuerdo a estos modelos, existe una alta probabilidad de que el Pacífico ecuatorial entre en fase cálida durante este año, con posibilidades de intensificarse hacia fines del 2026. Algunos escenarios hablan de un posible “Super Niño”, es decir, un evento con anomalías de temperatura muy por encima de la media, similares a los registrados en años como 1997-98 o 2015-16. Sin embargo, es importante aclarar que las proyecciones realizadas a esta altura del año suelen tener mayor margen de error.
De todas formas, este tipo de transición no es menor: El Niño es uno de los principales moduladores del clima a escala global, y su impacto en Sudamérica —y particularmente en Argentina— suele ser muy importante, especialmente en términos de precipitaciones y temperaturas. En términos generales, tiende a favorecer un aumento de las lluvias en la región central y el Litoral, especialmente durante la primavera y el comienzo del verano. Esto implica que, de concretarse un evento fuerte, podríamos tener varias condiciones extremas a destacar:
- Posibles precipitaciones por encima de lo normal en Buenos Aires y el Litoral para la primavera/verano.
- Mayor chance de tormentas fuertes o severas en esta misma región.
- Incremento del riesgo de inundaciones en zonas vulnerables.
- Menor precipitación en el noroeste del país, especialmente en el verano.
![Las anomalías de temperatura indican un regreso a las temperaturas por encima de la media en el Pacífico ecuatorial.]()
Las anomalías de temperatura indican un regreso a las temperaturas por encima de la media en el Pacífico ecuatorial.
Uno de los aspectos fundamentales es cuándo se consolidaría el evento: Si El Niño logra instalarse durante el invierno y primavera del hemisferio sur, sus efectos suelen ser más claros en Argentina, con un aumento marcado de las lluvias hacia fin de año. En cambio, si el calentamiento ocurre más temprano o de forma débil, los impactos pueden ser mucho más difusos y menos evidentes en nuestra región. Así que debemos seguir de cerca la evolución que pronostican los modelos globales.
¿Tendremos un "Super Niño"?
Si bien algunos medios ya mencionaron la posibilidad de un “Super Niño”, lo cierto es que ese término no es técnico y se utiliza más bien para describir eventos excepcionalmente intensos. Los especialistas coinciden en que todavía es prematuro afirmar que se alcanzará esa magnitud, aunque sí reconocen que el escenario de un evento fuerte está sobre la mesa. A nivel global, un evento de estas características podría traer eventos extremos más frecuentes, lluvias intensas en algunas regiones y sequías en otras, además de contribuir a un aumento de la temperatura media en todo el planeta.
![Los principales pronósticos globales muestran el regreso de El Niño para los próximos meses del 2026.]()
Los principales pronósticos globales muestran el regreso de El Niño para los próximos meses del 2026.
En resumen, el posible regreso de El Niño en 2026 es una señal cada vez mas clara, y puede tener un impacto directo en el régimen de lluvias tanto de Argentina como de otras regiones del planeta. Por ahora, los modelos muestran una tendencia hacia condiciones más cálidas en el Pacífico, pero todavía queda un largo camino por recorrer antes de confirmar su intensidad y efectos concretos. Como siempre, estaremos actualizando la información a medida que haya mayor certeza y consenso en los pronósticos globales.