En los últimos meses, la comunidad científica volvió a centrar su atención en un planeta ubicado a 120 años luz de la Tierra: K2-18 b. Este exoplaneta, que orbita dentro de la zona habitable de una estrella enana roja, volvió a ser noticia por descubrimientos que podrían cambiar la forma en que pensamos la vida más allá del sistema solar.
Pero, ¿qué tiene que ver esto con el clima? Muchísimo, ya que los indicios que sugieren la posible existencia de vida están directamente relacionados con la atmósfera y las condiciones climáticas de K2-18 b. Repasemos qué se sabe al momento sobre esta probabilidad.
K2-18 b es un exoplaneta (es decir, un planeta fuera del sistema solar) que fue descubierto en 2015 por el telescopio espacial Kepler. Tiene un tamaño ocho veces mayor al de la Tierra y se ubica en la constelación de Leo. Lo más interesante es que se encuentra en la zona habitable de su estrella, lo que significa que podría tener temperaturas compatibles con la existencia de agua líquida, y por lo tanto, ser propicio para la vida tal como la conocemos.
![Probable vida en K2-18 b centra la atención de la comunidad científica.]()
Probable vida en K2-18 b centra la atención de la comunidad científica.
En septiembre de 2023, un estudio liderado por la NASA usando el telescopio James Webb reveló que la atmósfera de K2-18 b podría contener vapor de agua, metano y dióxido de carbono. Pero lo más importante es que se detectó una posible firma de gas dimetilsulfuro (DMS), un compuesto que en la Tierra solo es producido por organismos vivos, como el fitoplancton de los océanos. Aunque no es una prueba definitiva, es un indicio muy claro, y el mas concluyente al momento para la búsqueda de vida en el espacio exterior.
El estudio atmosférico sugiere que K2-18 b podría ser un "exoplaneta Hycean", un nuevo tipo de mundo cubierto por océanos y con una atmósfera rica en hidrógeno. Si estas características se confirman, estaríamos hablando de un planeta con temperaturas moderadas, atmósfera densa y agua líquida, las tres condiciones básicas para la vida. Su clima probablemente esté determinado por factores similares a los de la Tierra: interacción entre el océano y la atmósfera, nubosidad, vientos, e incluso tormentas. Por ahora, no tenemos mapas del tiempo de K2-18 b, pero la meteorología planetaria ya está estudiando cómo podrían comportarse estas variables en mundos lejanos.
Los astrónomos planean seguir observando K2-18 b con el telescopio James Webb, con el objetivo de confirmar los indicios de vida fuera de la Tierra. En PronosticoExtendido.net, aunque nos dedicamos al clima de la Tierra, no dejamos de mirar al cielo con curiosidad. Porque, después de todo, el estudio del clima en otros mundos también nos ayuda a entender y predecir el nuestro.