La agencia espacial estadounidense NASA anunció esta semana que la misión Artemis II, diseñada para ser el primer vuelo tripulado más allá de la órbita terrestre desde el legendario programa Apolo, no podrá cumplir con su fecha de lanzamiento originalmente prevista para marzo de 2026. Esto es debido a problemas técnicos persistentes en el cohete que la impulsará.
Artemis II es la segunda misión del programa Artemis, liderado por la agencia NASA para restablecer la presencia humana alrededor de la Luna y, eventualmente, volver a posarnos sobre ella para luego avanzar hacia Marte. Esta misión en sí no planifica un alunizaje, pero sí el vuelo tripulado más largo alrededor de la Luna desde 1972, llevando a cuatro astronautas en un viaje de unos 10 días. Inicialmente, la NASA aspiraba a su lanzamiento para principios de marzo de este año, pero una vez más debió ser retrasado.
Los motivos
Según comunicó la NASA, el principal motivo del nuevo retraso es una anomalía detectada en el sistema de helio del cohete Space Launch System (SLS), la gigantesca plataforma de lanzamiento diseñada para misiones espaciales profundas. Este sistema utiliza helio para purgar y presurizar los tanques de combustible criogénico, una función crítica antes del encendido de los motores. La falla se identificó durante las pruebas rutinarias posteriores a una simulación integral del despegue.
![El próximo objetivo sería una ventana de lanzamiento en abril, aunque no hay una fecha definitiva aún.]()
El próximo objetivo sería una ventana de lanzamiento en abril, aunque no hay una fecha definitiva aún.
Debido a esta anomalía, es necesario retirar el cohete y la nave al edificio de ensamblaje del Centro Espacial Kennedy en Florida, donde los ingenieros deberán inspeccionar, diagnosticar y reparar el componente antes de intentar un nuevo lanzamiento. Este procedimiento implica que la ventana de lanzamiento de marzo queda totalmente descartada porque no hay tiempo suficiente para completar todas las tareas necesarias antes de que finalice ese periodo.
Las autoridades de la NASA ahora indicaron que el próximo objetivo sería una ventana de lanzamiento en abril de 2026, aunque no hay una fecha definitiva aún. Todo dependerá de la rapidez con que se puedan completar las inspecciones y las pruebas posteriores. Si bien los retrasos siempre son motivo de atención, en misiones de esta magnitud —especialmente en programas pioneros— los contratiempos técnicos no son inesperados. El administrador de la NASA explicó que mucha de la tecnología empleada es nueva o altamente compleja, y que priorizar la seguridad de la tripulación es fundamental.
De hecho, los desafíos técnicos no son únicos en Artemis II: ya en pruebas previas se habían detectado fugas de hidrógeno durante ensayos generales, que también llevaron a posponer el lanzamiento inicialmente planeado para febrero de este año. Igualmente, Artemis II sigue siendo una etapa clave para el regreso humano a la órbita lunar y un paso previo para Artemis III, la misión que tendrá como objetivo volver a alunizar con astronautas después de varias décadas.