Las luciérnagas o bichitos de luz son unos insectos del orden de los coleópteros (la misma familia de los escarabajos), cuya mas atractiva características es que emiten luz. Cada verano, muchas luciérnagas comenzaban a titilar en las noches con los primeros calores, decorando la vista nocturna de nuestros jardines, plazas y en el campo.
Pero estos insectos bioluminiscentes son cada vez mas escasos, y es una tendencia global: Sus poblaciones disminuyen a lo largo del planeta. Y no está ocurriendo sólamente con las luciérnagas: Declinación de insectos comenzó a estudiarse hace unos 20 años, a partir del "fenómeno del parabrisas", es decir, de notar que cada vez hay menos insectos estrellados en los vidros de nuestro vehículo al salir a la ruta.
¿Por qué está ocurriendo este declive? Hay varias razones que lo explican dependiendo de la especie. En el caso de los bichos de luz, el factor predominante parece ser la contaminación lumínica, ya que les interrumpe sus rituales de apareamiento (las luciérnagas utilizan la bioluminiscencia como señal para reproducirse).
![Cada verano, muchas luciérnagas comenzaban a titilar en las noches con los primeros calores. Hoy ya no las vemos regularmente.]()
Cada verano, muchas luciérnagas comenzaban a titilar en las noches con los primeros calores. Hoy ya no las vemos regularmente.
Los ejemplaes machos emiten destellos de luz para mostrar interés en la hembra. Si la hembra está interesada, también responderá con destellos. Pero cuando tenemos luces urbanas en ciudades o poblados, éstas impiden que ambos ejemplares tomen estas señales de forma clara. A esto debemos sumar otros factores que afectan a diversas especies, como el uso de agroquímicos y pesticidas, o la pérdida de hábitats naturales.
También debemos sumar el cambio climático y sus consecuencias: sequías prolongadas, olas de calor y cambios en los niveles de agua son distintos factores que afectan su reproducción, reducen su alimento disponible y alteran sus ciclos de vida naturales, de acuerdo a información de Greenpeace. Además, las luciérnagas dependen de ambientes húmedos durante sus etapas larvarias: La falta de humedad puede secar sus refugios, deshidratar a las larvas, y acortar su esperanza de vida.
![Un 40% de las 2.000 especies de luciérnagas a nivel mundial conocidas está disminuyendo su población.]()
Un 40% de las 2.000 especies de luciérnagas a nivel mundial conocidas está disminuyendo su población.
Todos estos factores suman su parte para que los bichitos de luz sean cada vez mas escasos. Si bien no tenemos una cifra exacta de cuántas luciérnagas quedan en el mundo, ya que su distribución es muy amplia y hay cientos de especies con poblaciones variables, es claro el declive en la población de éstas y otras especies de insectos, por lo que es urgente tomar acciones para evitar que la disminución se acreciente.
¿Hay algo que podamos hacer para ayudarlas a procrear? La National Geographic comenta que podemos crear un hábitat propicio, manteniendo el suelo húmedo y dejando restos de madera. También los arbustos ayudan a conservar esta humedad. Reemplazas las luces constantes por sensores de movimiento, y reducir el uso de químicos en el suelo también ayudarán a estos insectos.
En resumen, un 40% de las 2.000 especies de luciérnagas a nivel mundial conocidas está disminuyendo su población, así como muchas otras especies de insectos también están siendo afectadas. El cambio, una vez más, puede comenzar en casa, evitando la iluminación innecesaria, y utilizando métodos alternativos de control biológico en lugar de pesticidas.