Este invierno será recordado sin dudas, principalmente debido a las intensas olas polares vividas. Pero, por otro lado, las lluvias están manteniendo un déficit en la región: Si bien Julio ha recuperado sus valores de precipitación, no alcanza para contrarrestar lo que fué un mes de Junio bastante seco. Y en este contexto, con las dudas que este patrón climático repreesnta el para el agro, el Centro de Predicción Climática (CPC) de Estados Unidos indica la persistencia de condiciones ENSO neutrales para el resto del invierno.
¿Qué significa esto? Que al no haber una señal clara de El Niño o La Niña en el patrón climático mundial, las fluctuaciones de temperaturas y lluvias estarán regidas por patrones mas locales, como la oscilación antártica o el movimiento de las corrientes de chorro que provocarán una probable fluctuación tanto de las temperaturas como de las lluvias.
De acuerdo a las previsiones del pronóstico trimestral elaborado por el Servicio Meteorológico Nacional, vemos que se esperan temperaturas dentro de rangos normales o por encima de lo habitual en gran parte del país hasta septiembre. También las precipitaciones estarían en niveles normales en el centro del país, aunque para el sur del Litoral y el noreste bonaerense podrían ubicarse en valores superiores a la media. Córdoba, por otro lado, puede continuar con déficits de lluvia por el resto del invierno.
![Excesos y déficits de agua en la región este invierno (SMN/INTA).]()
Excesos y déficits de agua en la región este invierno (SMN/INTA).
Pero el CPC también indica que hay una probabilidad del 60% de que La Niña resurja hacia finales de la primavera y principios del verano. Este fenómeno se caracteriza por un enfriamiento por debajo de la media de las aguas ecuatoriales del Pacífico, cuyas consecuencias directas en gran parte de Argentina y la región es una disminución de las lluvias. De todas formas, los pronósticos indican que de ocurrir, su aparición no duraría demasiado: Podríamos volver a condiciones neutrales en los comienzos del 2026.
Tanto el CPC como Australia continuará siguiendo la evolución de las temperaturas marinas y de los vientos en altura en el Pacífico, y reportaremos cualquier cambio significativo en estos pronósticos. Durante el ciclo 2020/21, la influencia de La Niña generó pérdidas de rendimiento superiores al 30% en parte de la región núcleo, encareciendo el precio de los granos. Por el contrario, en 2023-24 tuvimos El Niño, que generó lluvias abundantes y permitió cosechas récord de soja y maíz.
![Efectos e La Niña en e clima regional y mundial (NOAA).]()
Efectos e La Niña en e clima regional y mundial (NOAA).
La próxima primavera será decisiva, en el sentido que indicará si el Pacífico central continúa descendiendo las temperaturas por debajo de la media, aumentando la chance de que se consolie La Niña para el resto del año. En cambio, de sostenerse en valores cercanos a los neutrales, podría retrasar o incluso impedir su llegada. El tiempo lo dirá.