Andar en bicicleta dejó de ser solo una actividad recreativa: Sus beneficios para la salud frente al sedentarismo de la vida moderna, y su posición como una alternativa sustentable a los transportes tradicionales la hicieron convertir en un pilar de la sociedad urbana actual. Hoy muchas ciudades de todo el mundo impulsan infraestructura específica —ciclovías, carriles protegidos, estacionamientos seguros y políticas públicas amigables— para hacer de la bicicleta una alternativa real al auto en trayectos cotidianos.
Varios índices, como el Copenhagenize Index 2025 – EIT Urban Mobility Edition, evalúan la “amigabilidad ciclista” de las ciudades tomando en cuenta factores como infraestructura, políticas urbanas, cultura ciclística y seguridad para pedalear. A partir de esos y otros análisis, te presentamos algunas de las urbes líderes en ciclismo urbano alrededor del planeta, destacando también el lugar que ocupa Buenos Aires a nivel global.
Ciudades de Europa
Utrecht, en Países Bajos, encabeza varios rankings como una de las ciudades más amigables para bicicletas del mundo. Su red ciclística es extensa, con más de 300 km de carriles dedicados y políticas que priorizan a los ciclistas en semáforos y cruces peatonales. Ciudades como Gante y Ámsterdam también figuran entre las mejores del mundo. Ámsterdam es famosa por su tradición centenaria del ciclismo urbano, con más bicicletas que residentes y vastas redes de carriles conectados.
![Muchas ciudades impulsan infraestructura específica para hacer de la bicicleta una alternativa real al auto en trayectos cotidianos.]()
Muchas ciudades impulsan infraestructura específica para hacer de la bicicleta una alternativa real al auto en trayectos cotidianos.
En Dinamarca, Copenhague ha sido durante años un modelo de movilidad ciclista. Con una red de más de 397 km de ciclovías, terreno mayormente plano y cultura urbana enfocada en la bici, más del 60% de sus habitantes usa la bicicleta para desplazarse diariamente. En otras zonas de Europa, además, se suman París, Helsinki, Múnster, Antwerp y Nantes, reconocidas por su infraestructura protegida y conectada, lo que permite que pedalear sea seguro y eficiente.
Otras regiones
Fuera de Europa, varias ciudades también se destacan por promover la bicicleta como medio de transporte urbano, combinando infraestructura, eventos y políticas públicas. Algunos ejemplos son:
- Montréal y Québec (Canadá), con planes urbanos que integran la bici al transporte público y espacios seguros para pedalear.
- Fortaleza y Bogotá (Brasil y Colombia, respectivamente), donde se han implementado redes de ciclovías y programas de ciclobús social.
- Portland (Estados Unidos), reconocida por su planificación urbana enfocada en movilidad activa, con barrios diseñados para reducir el tránsito vehicular y favorecer desplazamientos seguros en bicicleta.
- Taipéi (Taiwán), combina una red creciente de ciclovías urbanas con uno de los sistemas de bicicletas públicas más exitosos de Asia (YouBike).
![Buenos Aires logró hace varios años avanzar hacia una movilidad más saludable y ecológica.]()
Buenos Aires logró hace varios años avanzar hacia una movilidad más saludable y ecológica.
En la edición más reciente del Copenhagenize Index, Buenos Aires figura dentro de las 100 ciudades más amigables del mundo para la bicicleta, posicionándose entre las urbes más destacadas de América Latina dentro del ranking. En la edición del 2015, quedó en el puesto número 14. Este reconocimiento se basa en varios factores:
- Crecimiento sostenido de la red de ciclovías urbanas en los últimos años.
- Políticas públicas que integran a la bici como alternativa real en recorridos urbanos.
- El fuerte impulso al uso de bicicletas compartidas y programas de movilidad sostenible.
Aunque todavía hay claros problemas por resolver en Buenos Aires y otras ciudades, especialmente en materia de conectividad de redes y seguridad vial, este lugar en el ranking global refleja el avance de la capital argentina hacia una movilidad más saludable y ecológica. El impulso al ciclismo urbano no solo mejora la calidad de vida de las personas sino que trae beneficios ambientales y reduce el uso vehicular. Las ciudades mejor posicionadas son aquellas que ven a la bicicleta como un elemento central del sistema de movilidad urbana.